
Palabras para la vida: 31-I-2016
IV Domingo del Tiempo ordinario
San Pablo nos está explicando que la caridad es un don muy superior al resto de los dones que Dios concede a los humanos.
Encontramos en este himno un importante reflexión de cómo debe ser nuestro amor al prójimo. El amor al prójimo para un cristiano no se reduce a algo sentimental, ni al llevarse bien, ni al ayudar a los demás para sentirnos superiores.
La caridad es descubrir que nuestro prójimo es hijo de Dios. Cumplir lo que nos dice el Señor en el capítulo 25 de San Mateo: “Cada vez que lo hicisteis con un de estos mis pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis”.




